Del primer componente depende cierto grado de flexibilidad y elasticidad típico de los huesos, mientras que a los componentes minerales se les atribuye otras características del tejido óseo,como dureza, resistencia y tenacidad.
En cada hueso,desde el exterior hacia el interior ,podemos encontrar :periostio,el tejido óseo propiamente dicho y la médula ósea.
- El periostio es una fina lámina fibrosa que envuelve el hueso y provee la nutrición del mismo, ya que a través de él llegan los vasos sanguíneos y los nervios. Está formado por dos capas superpuestas:
- El periostio externo o superficial:formado por haces conectivos intimamente entrecruzados,por fibras elásticas y por un número de vasos sanguíneos
El tejido óseo propiamente dicho está siempre formado por una parte externa o cortical compacta y una parte interna o profunda espumosa.A su formación concurren las células óseas(osteocitos),la trama fibrilar colágena:la sustancia glicoproteica impregnada de sales de calcio y magnesio.
El tejido óseo está atravesado por canalículos más finos que los de Havers(canales perforantes de Wolkmann),que penetran en el tejido desde la membrana perióstica o desde la cavidad medular y que contienen vasos sanguíneos y tejido conectivo.
La médula ósea es una sustancia gelatinosa blanda y amarillenta o roja contenida en el interior del canal medular, que está situada en el tramo central de los huesos largos o en la cavidad interna de los otros.
Evolución.
El hueso se renueva de continuo con un incesante trabajo de demolición y de reedificación que modifica la forma,la estructura y lo adecua a los movimientos.
Este trabajo continuo de la arquitectura del tejido óseo es ejercido por la acción proliferativa de los osteoblastos,presentes en el periostio más profundo y en el interior del tejido óseo mismo,a los cuales competen los procesos de edificación,y de la acción contraria de los osteoclastos,los cuales están encargados de los procesos de destrucción con el mecanismo de la llamada reabsorción lacunar ,en los últimos meses de vida intrauterina los huesos asumen una estructura intermedia entre aquellas de fibras entrecruzadas del período presedente,embrionario,y la laminar que caracteriza ala hueso en la vida extrauterina,en los primeros años de vida posnatal los procesos de aposición laminar por obra de los osteoclastos,al final de la infancia gracias a este proceso paralelo, en los huesos largos se ponen de manifiesto los cuatro sistemas de aposición laminar y cada vez se hace más grande el canal medular,en la edad adulta la actividad laminar periférica hace al hueso cada vez más espeso y más fuerte,mientras que el canal medular se agranda un poco,en la edad senil prevalece el proceso regresivo y el balance entre fenómenos constructivos y destructivos se desplaza decididamente hacia éstos ultimos,ensanchándose las lagunas osteoclásticas y comprometiendo la solidez del hueso,haciéndose este más ligero en su trama interna y en definitiva, más frágil . En las distintas fases del desarrollo del cuerpo humano,es decir,en las primerisimas fases de la vida intrauterina, los huesos no existen:en su lugar encontramos esbozos de tejidos más o menos blandos,que derivan del mesénquima y que están constituídos algunos por tejido conectivo y otros por tejido cartilaginoso.Tanto uno como otro pueden convertirse en hueso propio,comenzando entonces un proceso de osificación que se denominará conectiva para los esbozos conectivos y cartilaginosa o endocontral para los esbozos cartilaginosos. El primer tipo de osificación lo encontramos típicamente en los huesos de la bóveda craneal del esqueleto facial y en las dos clavículas,mientras que la osificación endocondral está más generalizada en el resto de los huesos.
En los huesos largos tienen lugar dos tipos de osificación,uno a lo largo de la diáfisis que es de tipo encondral y pericondral,y otro a cargo de la epífisis,que se osifica con un mecanismo osteogenético propio,independiente el comienzo de estos fenómenos osteogenéticos se realiza a partir de los primeros 4 o 5 meses de la vida fetal y para cada hueso tiene lugar con una sucesión determinada desde el momento de la concepción hasta el nacimiento.Pero incluso después del nacimiento los huesos continuan creciendo en longitud gracias a la acción de una entidad de naturaleza cartilaginosa,es decir, los cartílagos de conjunción interdiafisoepisarios.El crecimiento en longitud del esqueleto se detiene una vez que ha tenido lugar la soldadura definitiva de las epífisis y sus respectivas diáfisis y el individuo habrá alcanzado así su estatura definitiva.
Tipos:
Por lo que respecta a la morfología,los huesos pueden pertenecer a uno de estos grupos:
- Huesos Largos:(Fémur, Húmero,Radio,Tibia,Peroné,etc)caracterizado por dos extremidades generalmente más voluminosas que el resto del hueso
- Huesos anchos o planos (bóveda craneal,hueso ilíaco,etc),en el cual la anchura y la longitud prevalecen sobre el espesor.
- Huesos cortos(vértebras ),con las tres dimensiones bastantes equilibradas y manteniendo la misma proporción.
Podemos entender los huesos como órganos esenciales ,aunque sean pasivos del aparato locomotor,que por un lado actúan en la contarcción muscular y por otro lado soportan el peso del cuerpo y de los objetos que éste puede transportar. Son elementos capaces de realizar al máximo de resistencia con el mínimo de peso en virtud de la orientación de las propias láminas, sede de contínuos procesos metábolicos.Representan para el organismo una rica reserva en calcio y fósforo,siendo los únicos órganos capaces de poder curar de eventuales fracturas con una recuperación perfecta e integral de la estructura primitiva.Sobre todo en los años de la infancia y juventud.